13.10.09

11.6.09

3.6.09

14.1.09

10.9.08

8.9.08

10.7.08

Fuerza la gravedad


Fuerza de gravedad from Guido on Vimeo.

7.5.08

Nostalgia natural

30.4.08

Si es que un sueño tiene lo que uno tiene cuando sueña.

9.1.08

Día de reconocimiento

Animales

6.1.08

Tren de Tucumán a Buenos Aires

4.12.07

Cada cual atiende su juego

13.7.07

Insectos y otros

5.7.07

¿De qué lado de la reja estás?

11.6.07

Equilibrio matinal

28.5.07

Inevitable

17.5.07

Ríosario

16.5.07

Rasgos

28.3.07

Sentimentalismo

Circunstancias

25.2.07

Atracciones

15.2.07

Renglones

23.1.07

Juego macabro

El 10 de diciembre es el día internacional de los Derechos Humanos. El 10 de diciembre de 2006 murió Pinochet. El tiempo tiene sus juegos.

24.12.06

Amanecer es vital

La saliva del sueño cae en la ventana iluminada. La ventana iluminada aleja la calle con ruidos. Y la calle con ruidos huele a descomposición.

13.11.06

Palabras de encuentro

Calor. Taza. Yemas. Dedos. Formas maleables. Paladar. Lengua. Mirada. Persistencia. Solidez. Escritorio. Hoja suave. Viento fresco. Piel. Despierta. Motores acelerados. Ciudad. Aturde. Curiosidad. Pasar. Luz. Resplandor. Esfera de tinta rodando. Trinos. Sirenas. Pausa. Calor. Comparte. Ajusta el botón del pantalón. Humilde. Práctico. Fuerte. Despierta. Filtro. Instinto. Sumerge la espesa somnolencia. Transpira la piel bellosa. Respira.

26.9.06

Derrota

· ·

7.8.06

A friend of Molloy / Un amigo de Molloy

Canción de ducha / Shower song

· Even when the stars touch the sky, Even when the stars touch the sky, I never see you face again. Tell me what you do for your self, Tell me what you do for your self, You never be the same. . Aún cuando las estrellas tocan el cielo, Aún cuando las estrellas tocan el cielo, Nunca vuelvo a ver tu cara. Dime lo que haces por ti, Dime lo que haces por ti, Nunca serás igual. ·

Ascuas

· Sus ojos miran el pequeño día que pasó, ráfagas deformes de la vida que encontró. Los músculos de su alma necesitan descansar tanto ejercicio los puede forzar · Frente a la inocencia la curiosidad. El aire sin tiempo conjuga futuro, pasado en presente. ·

28.6.06

Reflejo de una mudanza

· No dudo en ponerlo junto al ventanal, en el medio, enmarcado en vidrio. ¿Qué mejor lugar para un escritorio? Con la luz del día sobre él, de este a oeste, mirando al norte, de espalda al sur. ¿Cuánto puede influenciar la ubicación cardinal de un escritorio, en el desarrollo de la actividad sobre él? Así estuvo ubicado desde que lo trajo, con la vista hacia fuera todo el tiempo. Se sentaba frente a él y miraba sobre él, era inevitable. Ese era el propósito de su ubicación, con el ventanal en frente hecho para eso, para mirar afuera. Las veces que mayor uso le dió además de sostener libros ocasionales y recuerdos materiales fueron cuando por un extraño efecto de la luz los reflejos que se creaban sobre el vidrio del ventanal dejaban ver su cara. En esos definidos momentos verse reflejado –no al igual que en un espejo, porque aparte de ver su rostro veía el paisaje exterior- era ver una doble imagen en un mismo tiempo, en un mismo punto, era perderse en un yo que estaba afuera de él. Y para evitar doblegar su propia presencia se concentraba en la superficie del escritorio y algún uso práctico le daba. Le llevó varios desconciertos reflejados tomar una decisión. No es sencillo quebrantar una decisión ya tomada. Fueron largas las horas contempladas en esa doble realidad creada por el extraño efecto de la luz en sus ojos, incluso las historias que se escaparon hacia el paisaje exterior fueron más largas todavía. Hasta hoy, que por instinto humano –a diferencia del animal, supongo, es el resultado de darse de bruces contra uno mismo- cambió de lugar el escritorio. Lo puso contra una pared. Ahora el ventanal está a su lado, le muestra el afuera cuando se desconcentra de la pared que demuele con historias reflejadas, esta vez, sobre papel. ·

Un juego del tiempo

El reloj cuelga de la pared, no descansa. Con algún achaque más que en sus primeros años, y aún así, con el ritmo preciso de su “tac... tac.. tac...” interrumpe en silencio el aire sostenido y contenido de la casa. La abuela está sentada en su sillón con la vista fija en su croché. La lana trenzada forma la figura de un pie diminuto. El abuelo está sentado en su sillón y se acomoda los lentes entre página y página. Las hojas son de un libro no muy difundido. En el rincón que se forma entre el sillón de la abuela y el sillón del abuelo hay una repisa esquinera. Sus estantes están rellenos con gruesas guías telefónicas, una planta, un teléfono y una lámpara en lo alto que ilumina con calidez el mundo de los dos ancianos. La abuela, concentrada en la profundidad de los movimientos de sus manos. El abuelo, inmovilizado por las letras del libro, excepto su mano que gira las hojas y ajusta los lentes a su cara. El aire que hay en la casa, sosteniendo y conteniendo por el tac... tac... tac... del antiguo reloj de pared se derrumba. ¡Riiing!... ¡Riiing!... ¡Riiing!... Las miradas de los ancianos se encuentran. No es la primera vez que pasa, ni será la última. Los dos saben quien va a atender el teléfono, quien va a escuchar el mensaje y quien lo revelará. Con movimientos casi precisos la abuela deja a un lado el tejido y con esfuerzo se levanta del sillón. En la cara se le nota el esfuerzo, las ansias y apenas la resignación. El abuelo la sigue, primero con los ojos, después con los oídos. - Hola. –dice la anciana, con voz suave y titubeante, a la vez que apoya el auricular del tubo en su oreja. Exhala, queda en silencio, también él y el tubo del teléfono. La anciana gira hacia el sillón donde está el anciano. Éste levanta su cabeza calva junto con su mirada, esperando, él sí resignado, el mensaje. - Dice que hoy es domingo. –anuncia la abuela, vaciando todo el contenido de la llamada sobre el lugar. Con mecanismos precisos y con más esfuerzo en los movimientos, el abuelo deja a un lado el libro y los lentes y enfila a paso corto hacia la puerta. La abuela inmóvil, salvo sus ojos, puestos sobre su hombre. El abuelo abre la puerta y sale a la calle. El silencio reaparece en la casa, pero esta vez, la distribución de los cuerpos y el llamado que todavía parece estar sonando lo hace distinto, ruidoso. El abuelo vuelve con su paso corto y lento. Cierra la puerta con traba y mira fijo a su mujer, todavía parada en el rincón, junto a los dos sillones. - Si, es domingo. –sentencia. Los dos ancianos, como hojas de acero desprendiéndose de un árbol, se sientan en sus sillones, se reencuentran sin palabras. El aire de la casa vuelve a sostener y contener la silenciosa interrupción que hace el tac... tac... tac... del antigüo reloj de pared.
Domingo es la excusa from Guido on Vimeo.

29.5.06

Punto panorámico

· La vista del paisaje es un descanso a las ansias ininterrumpidas por las paredes del orden cotidiano. El sol descansa sobre la superficie mostrando las formas en el espacio. Ellos obserban. Ella, sonriente, felíz, inocente, bajo el ala protectora de un pájaro desplumado. Él, con los ojos del miedo quien quitó una a una sus plumas para esconderlo de la luz. El agua es tan agua, el cielo tan cielo. Las montañas en el fondo del paisaje son tan montañas, y el verde vegetal, a los pies, aún está verde y es cortado por la daga envenenada. ·

16.5.06

Mañana lunes

2.4.06

Line

· Parado al borde del acantilado. A los pies, mar y rocas. Una gran depresión entre la costa y el cuerpo parado al borde del acantilado. Mirar el horizonte. El mar refleja el color del cielo y el horizonte una línea. ¿Inverosímil? Una línea tan lejos del cuerpo parado al borde que podría no estar, pero está, se puede ver, percibir en la profundidad de la mirada. Quietud, sin distinguir entre la rigidez y la firmeza del cuerpo. ¿Es el viento el que oscila la estructura? ¿Es estar parado al borde del acantilado? En la línea inverosímil se ve el lugar donde estar. Se ve la profundidad del deseo. Se ve la ira perderse, en tal profundidad. El pie está preciso, al borde del acantilado, al límite de la profundidad, allá, dondé esta la línea. Doy un paso, signado por la mirada posada en esa línea que intenta dividir lo indivisible, lo que será. ·

Sosegado

· Hijo de la nada cuerpo vivo, fenómeno existente, figura indeleble, despareja, discontinua. Fútil, fugaz a la esencia de lo que se sabe vida. Hoy lo vi me echo encima su mirada, le eché encima su mirada. ·

9.12.05

Estar denso

. Every day I cross the marsh in my own existence's land. . Cada día cruzo el pantano en la tierra de mi propia existencia. .

Despegue vuelo aterrizaje

· We broke the roof / Rompimos el techo | to cover the land. / que cubre la tierra. | Is so beautiful. / Es tan hermoso. | Over the broken roof and the land / Sobre el techo roto y la tierra | we can see a new day. / podemos ver un nuevo día. | Up here everything is clear / Aquí arriba todo es claro | the broken roof looks like a land / el techo roto parece la tierra | and then... no limit. / y después no hay límites. | ·

14.11.05

Me cache

Sin reír

Ventanilla